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Jorge Algorta – Bajo


Montevideo (Uruguay)-Buenos Aires (Argentina), 1980


“En la temporada 1945 se registra la primera actuación en el


Teatro Colón [de Buenos Aires] de este bajo, nacido en el


Uruguay, que habría de formar parte por muchos años de la


escena lírica argentina. En la temporada [1945] , la actuación de


Algorta se limitó a una única función en el rol de Raimondo en


Lucia de Lammermoor y ya no se le volvería a escuchar hasta


1961 en que se incorporaría definitivamente al Colón” (Valenti Ferro, Enzo. Las voces,


Teatro Colón 1908-1982. Buenos Aires, Gaglianone, 1983, p. 256)




De familia española. Estudió canto en esa ciudad con el barítono Victor Damiani, y


debutó en 1942 con la ópera LA SONNAMBULA, de Bellini. Después de varias


actuaciones en los teatros y salas de conciertos de su ciudad natal, embarcó para Italia


en 1946 con el objeto de perfeccionar su arte y de iniciar una carrera en el país del “bel


canto”. A los pocos meses de llegar a Italia fue contratado para cantar en Parma, y


desde entonces su carrera se desarrolló con todo éxito, habiendo cantado en los más


importantes teatros líricos italianos, e incluso en La Scala de Milán; San Carlo, de


Nápoles; Comunale, de Florencia; Mássimo, de Palermo; Fenice, de Venecia, etc.


También ha actuado con la Accademia di Santa Cecilia, de Roma, y con la RAI (Radio


Televisión Italiana).


Las actuaciones de Jorge Algorta fuera de Italia tuvieron lugar en Suiza, Francia,


Holanda, Bélgica, Portugal, Sudáfrica, Túnez, Argentina, Venezuela, Perú y España. En


el repertorio de este gran bajo figuraron más de cuarenta óperas, oratorios y música de


cámara. Cantó en español, italiano, francés, inglés y alemán, y lo hizo de la mano de


maestros de fama mundial, tales como Tullio Serafin, Leopoldo Stokowsky, Erich


Kleiber, Francesco Molinari Pradelli, Franco Capuana, Igor Markevitch, Giannandrea


Gavazzeni, etc.


La magnífica voz de bajo cantante de Jorge Algorta, unida a un especial sentido


interpretativo que hizo de su dicción uno de sus mejores valores, coincidieron por igual


hasta convertirle en uno de los más importantes intérpretes de su cuerda.


Cuando sus facultades vocales comenzaron a declinar al cabo de una extensa carrera,


se hizo cargo de personajes menores a los que dio especial relieve.


Grabaciones:


La tabernera del puerto, Black el payaso, Don Manolito. Ed.: Hispavox (1958)


Fuente: http://lazarzuela.webcindario.com/BIO/algorta.htm (julio 2013)