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Adonias – Prólogo y nueve cuadros


Libro y música de Alejandro Pinto


Basado en el Libro 1 de los Reyes




En el Prólogo, el Bufón presenta a tres de los principales personajes del drama: David,


rey de Israel; Avischaj, servidora y concubina de aquél y Adonías, hijo el monarca; cada


uno de ellos está sujeto a obligaciones predestinadas.


El Rey reposa en su lecho. Adonías sorprende a Avischaj cuando éste se dirige a la


alcoba del Rey para ocupar su lugar. Adonías le declara su amor y le dice que pronto


será el nuevo rey y que entonces la hará su esposa. A pesar de los ruegos de la joven,


Adonías la somete. El rey despierta y al no encontrar a Avischaj a su lado, va en su


busca sorprendiendo a la pareja.


En el siguiente cuadro, Haguir, madre de Adonías, le reprocha su relación con Avischaj


a la que califica duramente. Adonías le responde que ama a la joven; pero la ambiciosa


Haguit lo insta a ocupar el trono cuanto antes. En la escena siguiente, Haguit y


Betsabé, esposas amas del Rey David y madre de Salomón la segunda, discuten


acaloradamente pues cada una de ellas pretende que su hijo acceda al trono.


En medio de los vítores del Coro, Adonías anuncia que portará la corona real y retendrá


la suma del poder. En el proscenio aparece la imagen de Avischaj, ante la cual


Adonías, estupefacto, sólo atina a repetir “Ahí está” mientras los presentes, que no


comprenden lo que ocurre, siguen vivando a Adonías, y disfrutando del festín.


Un profeta recrimina a Adonías haberse sublevado contra su padre y pide a Betsabé


que reclame al rey entronizar a Salomón. El Rey David ordena que el hijo de Betsabé


ser ungido Rey de Israel y Judá. Jonatán comunica a Adonías la decisión real.


Muerto el Rey David, el Bufón filosofa con Adonías a quien trata de consolar diciéndole


que ha perdido el reino pero ahora puede amar libremente a Avischaj. Adonías ruega a


Betsabé que interceda ante su hijo para que le permita casarse con Avischaj. Salomón


contesta a su madre que Adonías debe morir.


Mientras Adonías, en prisión, dialoga con una Avischaj, torturada por graves


presentimientos, un general llega con sus soldados para decirle a Adonías que debe


prepararse para morir.




Fuente: Valenti Ferro, Enzo. Historia de la ópera Argentina. Buenos Aires, Gaglianone,


1997. p.115-116